Desafío

*Hospital del Terror
*Lo Peor: Negligencia
*Los Bebés Asesinados

–No, no… de verdad, no les importa nada.
Así sonó, rompiendo un profundo silencio, la voz de una de las derechohabientes del ISSSTE ante la frustración que causa la impotencia, los malos tratos, la negligencia médica… y las muertes a las que conduce. Todo sucede en México, no en una ciudad atenaceada por la ocupación bélica y los estragos de los bombardeos; ni en una villa miserable sin agua ni luz ni penicilina ni anestesia, como resultado del aislamiento impuesto por las “líneas enemigas”. Hablamos de nuestras principales capitales, incluyendo la federal, cuando tanto se presume que nuestro país ya integra –demagogia pura para seguir elevando las ofertas especulativas en el sector financiero-, a las veinte “potencias” económicamente determinantes.
Tantos horrores concatenados; tanta miseria humana que confluye hacia la impunidad. Y, sobre todo, la dolorosa impotencia, la rabia contenida, el rencor acumulado. ¿Qué no sabrán los políticos de cuello blanco sobre los efectos de estas duras condiciones?¿No habrán leído los libros de historia, lo mismo en grandes naciones –la Rusia zarista por ejemplo-, que en pueblos africanos –digamos Rwanda- en donde los sostenidos genocidios son apenas perceptibles para la opinión pública mundial más interesada, siempre, en los eventos deportivos que posibilitan el auge de la televisión privada y de las industrias cerveceras. Un mundo, sí, que irremisiblemente se condena a sí mismo.
Leo una larga secuencia de misivas impregnadas de dolor y frustración. Hablamos de mexicanos (as) que han perdido a sus padres mientras los médicos comían sus galletitas con café en sus respectivos turnos; no, no estaban descansando por la saturación de enfermos… sino simplemente evitando cumplir con su deber. Y es esto, claro, lo indignante. ¡Qué nadie asuma la tolerancia popular ante estas barbaridades… porque los mexicanos tienen límites y ya han sido rebasados! Cuidado con ello. Lo advertimos ayer y lo reiteramos hoy.
Van algunas denuncias concretas:
1.- “Me permití localizar sus datos , se que usted está interesado en que el Hospital Tacuba se limpie de todas las personas nocivas , como podrá ver tengo que guardar el anonimato ya que nos encontramos amenazados de hablar.
Le quiero comentar que el actual Director como usted bien lo sabe está coludido con la anterior líder sindical que se llama Cándida Teresa López Bravo. Ella durante su gestión hizo lo que quiso con los trabajadores , ella misma subió de categoría y resulta que ahora es Jefe de Servicio de Enfermería es decir estar a cargo de un área del hospital , siendo que ella obtuvo su título apenas en el 2011 y dizque en Puebla: ¿cómo le habrá hecho si se supone que estaba en la sección sindical? Nos hemos enterado que tiene reuniones a puerta cerrada con el Director. Ella actualmente deberí estar solo en el sindicato nacional , pero gestionó con la actual secretaria sindical, la Dra. Maribel Juárez , que le diera una cartera en la sección y que causalidad es la de Recursos Humanos que tiene que ver con bolsa de trabajo. Ella en su gestión vendió plazas , vino gente de la bolsa de trabajo del Hospital Regional Zaragoza del ISSSTE , ya que tenía el enlace con el secretario de esa sección y se hizo intercambio de plazas.
Una de sus perros fieles o allegadas es una enfermera Isabel la cual no recuerdo su apellido y que también subió en el escalafón con documentos falsos que, al parecer, ya detectó la Delegación , pero no vemos claro .
De igual forma tiene otra perro fiel que se llama Sandra , la cual quiere meter en el Hospital a como dé lugar siendo que no es una buena candidata , esta persona también agarró hueso como se dice en el Sindicato Nacional , se rumoró que salió con un líder de ahí mismo y por eso ganó el lugar.
No debe serle extraño o seguro ya le han comentado de los robos “hormiga” que se llevan a cabo: sacan medicinas y el material instrumental, etcétera, por una vivienda aledaña al hospital que está entre la calle de Carillo Puerto y Golfo de Adén. En la esquina hay una tienda o negocio de rótulos.
Compañeros míos han visto salir por allí camionetas muy viejas con logotipos del ISSSTE.
Le comentaré que en el hospital para cubrir las áreas donde hace falta personal de base , se contrata gente que se les paga por un rubro que se llama guardias, ganan menos que el salario mínimo en algunos casos con trampas y engaños y de estos ingresos los contratantes sacaban igualas. Este rubro solo es para este tipo de personal y sé que hay personal de base al que le pagan horas extras por este camino y ganan más que un médico.
Les deben a las pobres personas varias quincenas porque les pagan con retraso. Muchas personas de eso viven .
Tenemos mucho miedo y no podemos hablar , la gente no se anima … hay represalias, malos tratos, amenazas …”
Debate
2.- “El fallecimiento de mi madre, no por enfermedad, sino por negligencia, abuso de autoridad, maltrato, abandono y falta de profesionalismo y compromiso con un ser vivo, de parte de su médico tratante, Silverio de la Peña Méndez, de los dos médicos residentes Erick Ramírez Ruiz y Tania Macedo y del déspota enfermero César Castro, todos ellos trabajadores del Hospital General de Tacuba, me permitió ser testigo presencial de la cloaca en la que se ha convertido el ISSSTE, que ha sufrido el saqueo más impresionante de parte de sus directores generales e inclusive sirvió como caja chica para la ex dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, presa actualmente acusada de lavado de dinero, entre otros delitos.
Mi mamá permaneció 25 días internada en este nosocomio, calificado de segunda categoría por sus autoridades, cuando en realidad debe ser tratado como de quinta o sexta categoría por la pobre atención que sus empleados prestan a los usuarios y derechohabientes, por el desabasto de medicamentos y la falta de personal calificado que atienda a quienes llegan a solicitar ayuda por un sufrimiento físico que les aqueja o para aliviar o atender a quienes ya se encuentran hospitalizados por lo delicado de su salud.
Esta no es la primera vez que mi familia padece el desprecio y la falta de sensibilidad de médicos y trabajadores de la institución. Hace casi tres años mi papá enfermó de glaucoma maligno, que le provocó la pérdida total de su ojo derecho, debido a que la oftalmóloga tratante del Hospital General Primero de Octubre, de apellido Ortega –quien por cierto se escuda en el hecho de que es familia del director general del Metro, Joel Ortega, para no ser sancionadas por sus faltas en perjuicio de los pacientes.
En esta ocasión tuvieron que intervenir legisladores, como el ex diputado Mario de Constanzo, para que por orden directa del anterior director general del ISSSTE, Sergio Hidalgo Monroy Portillo, se le brindara la atención a la que mi padre tiene derecho. Sólo así reaccionan.
Nunca voy a olvidar la expresión de tristeza de mis padres, cuando forzados por la instrucción del ex funcionario le dieron cita a mi papá para ser atendido con la oftalmóloga Aurora Olea.
No obstante, a existir una indicación directa de la máxima autoridad Aurora Olea, con burla y sorna, les aseguró desconocer esa indicación y de manera déspota y grosera les pidió se salieran de su consultorio. Justo cuando mis padres se preparaban para salir del pequeño cuarto, en el que ofrecen consulta alrededor de tres oftalmólogos, ingresé apresurada, luego de ir a dejar mi carro al estacionamiento de Parque Lindavista.
–Dice la señorita que no nos va atender porque nadie le ha dicho nada, me dijo mi madre.
Sus expresivos ojos azules, se veían chiquitos y se habían oscurecidos por los deseos de llorar por la humillación sufrida de nuevo.
Con voz fuerte les dije tomen asiento y me dirigí a la médica, quien ignoró mi presencia mientras escribía algo en un cuaderno.
–Así que no le va a dar consulta a mi papá, le dije.
-No, reviró con desdén. Muy bien le respondí, entonces me voy a comunicar con el director general o con su particular para decirle que en este momento voy hacer un desmadre en el área de oftalmología del Primero de Octubre porque no tuvo la gentileza de cumplir con su compromiso adquirido con el diputado Mario de Constanzo. Y para que quede constancia de eso, como periodista y persona que conoce a los medios de comunicación solicitare el apoyo de mis compañeros reporteros…. ¡Espere¡, me interrumpió la médica y por vez primera alzo la vista para verme de frente.
-Ya me acordé, es verdad, recibí un oficio en el que se me solicitaba que atendiera a su padre.
Como varita mágica, la indiferencia con la que trató a mis padres momentos antes desapareció y a partir de ese momento todo fue atenciones. Este cambio de actitud no le sirvió para que empezará a investigar y a escuchar a los pacientes, la mayoría de la tercera edad, de los malos tratos que sufrían de parte de los y las oftalmólogos, enfermeros y directivos. Testimonios que guardé celosamente hasta este momento en que los daré a conocer con la esperanza de que nunca más una persona por su condición o edad sea maltratada por médicos sin escrúpulos.”
La Anécdota
El mayor de los dramas es la indefensión de dos amplios grupos humanos ante la prepotencia de los médicos, enfermeras y, sobre todo, funcionarios del ISSSTE. Varias de las personas que han dirigido sus denuncias a esta columna insisten en un punto doloroso: a las personas de la tercera edad, cansados para replicar las insolencias, se les humilla cuando no oyen o no entienden y, para colmo, los hacen esperar por horas para una atención bastante deficiente y apurada. Como si su destino, acaso pensando que así dejarán de “estorbar” –cuando han dado todo su esfuerzo por su país-, fuese sólo la muerte. ¿Recuerdan la película “Cuando el Destino nos Alcance”. Pues la trama se vive hoy en los hospitales para los burócratas.
Y todavía más grave es el caso de los asesinatos de bebés en el hospital Primero de Octubre, en septiembre de 2003: durante cuatro días, once recién nacidos fallecieron víctimas de las bacterías –por insalubridad del área reservada para los pequeños- que se desarrollaron, sobre todo por falta de aseo y mantenimiento. Nunca hubo responsables, ni el matrimonio fox, en el poder entonces y ahora preocupados por el destino de Mamá Rosa y su Casa Familiar en Zamora –la tierra de marta, la de las muchas faldas-, a sabiendas de que los panistas han hecho negocios turbios con guarderías y casas de asistencia. Recuérdese igual el crimen contra 49 criaturas en la guardería ABC de Hermosillo sin que se haya perseguido ni formalizado causa penal a los dos principales responsables de la tragedia: Juan Molinar Horcasitas, ex director del Seguro Social, y el ex gobernador millonario, de Sonora, Eduardo Bours Castello. A la barbarie se llega por la ruta de la impunidad.
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Web: www.rafael-loretdemola.mx
E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com
HABLAMOS DE HECHOS TERRIBLES, CORROBORADOS, CIERTOS. Y EN EL MÉXICO FALSAMENTE DEMOCRÁTICO DE NUESTROS DÍAS. NADIE HACE CASO. EN MIS OÍDOS RESUENA EL SEÑALAMIENTO TERRIBLE: “NO, NO… DE VERDAD NO LES IMPORTA”.

 

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