Guillermo Robles Ramírez

A “macanazos” a los bromistas

Por Guillermo Robles Ramírez

            En Coahuila hubo un cambio en el 2016 en sus llamadas de emergencias en donde se cambió la marcación al 911 iniciando este en octubre del mismo año. Muy a pesar de sus ventajas sobre esta nueva marcación en donde se aumentó su tecnología muy similar al de países avanzados como lo es el de Estados Unidos. Los bromistas no han dejado de hacer mal uso de esta importante marcación.

            Una de sus características al número anterior de llamadas de emergencias, es decir, al 066, era que contaría con un sistema especial para rastrear y localizar las llamadas y al menos en teoría hacer la grabación de la misma. Una de las muchas ventajas que tendría la implementación de la identificación del número era para bajar radicalmente a las llamadas falsas y bromas que anteriormente con el antiguo 066 sufrió durante años sin poder identificar a los bromistas.

            Sin embargo, ese antiguo problema que sufría la marcación 066 ha sido una herencia que ha pasado a la marcación de emergencia 911 sufriendo el mismo mal, muy a pesar de que ya existía una reglamentación para castigar a los bromistas y aún más ahora en el presente año en enero del 2020 se echó en marcha la implementación de la modificación a esta normativa en la que además del castigo administrativo de una multa hasta de 100 salarios mínimos y de 6 meses hasta 2 años de prisión al que hiciera llamadas de emergencia falsas en Coahuila,  a través del llamado al 911.

            Aun así, con muchísimas advertencias sobre los castigos de las llamadas falsas, pero sobre todo las consideradas de broma durante los últimos cuatro años, los bromistas no cesaron ya que al cierre del último año fueron de un millón 125 mil llamadas entre falsas y bromistas. Todavía hasta abril del 2020 estas mismas llamadas al 911 aumentaron a un 70 por ciento en Coahuila.

            Se puede resumir que el problema que tenía el antiguo 066, sigue siendo y será el dolor de cabeza de las autoridades estatales que no han querido ejercer la ley aún con las ya implementadas reformas para castigar a los irresponsables que hacen llamadas para “dizque” entretenerse, juguetear, bromear o simple ociosidad.

             La acción debe de ser inmediata, es decir, aplicar los castigos que fueron aprobados en Coahuila con respecto al tema de las llamadas falsas o bromas a la marcación 911, ya que lamentablemente en nuestro país la única manera de hacerse respetar las leyes es como vulgarmente o coloquialmente se dice, “a macanazos”.

            No fue suficiente con la típica mentalidad mediocre que tenemos los mexicanos con el famoso “ya merito”, es decir, durante los últimos cuatro años las autoridades estatales estuvieron advirtiendo en los medios de comunicación locales y estatales con el “ya merito”, en donde frases como: “se castigará a los bromistas”, “…se pide buen uso del 911..”, “..en vigor sanciones por hacer llamadas falsas al 911…”

            Los resultados de estas advertencias son muy concretas en donde el lugar de disminuir, ha sucedido todo lo contrario, en donde se ha tenido un incremento de las llamadas falsas al 911 en donde obviamente entre ese gran porcentaje vienen incluidos los bromistas en esa lista.

            Se debe de actuar, pero de inmediato a sancionar como lo marca la Ley, a los irresponsables que se encargan de falsear llamadas al 911 puesto que se ha visto que no existe un impacto en la concientización que han hecho tanto autoridades estatales y locales de Coahuila.

            Es de teléfonos celulares de donde sale la mayor parte de las llamadas falsas al 911 y generalmente se trata de chamacos menores de edad que lo hacen además por irresponsabilidad, por “perder el tiempo” o simplemente para alardear con sus compañeros de estudios o vecinos.

            Se ha intentado disminuir esta problemática a través de las escuelas en donde los maestros les recomiendan no hacer mal uso del 911, pero no se tuvo ningún avance, y en la actualidad su incremento significa que tampoco se ha logrado obtener éxito en los hogares en donde se supone que debido al confinamiento por la pandemia en donde las autoridades piden que se queden en casa y no salir al menos que sea algo esencial. El número de llamadas falsas no cesan.

            Ya todos sabemos que el uso correcto del 911 puede y ha salvado vidas cuando estas son atendidas oportunamente, pero aun existe un grupo muy elevado de la población que solamente entenderán a base de “macanazos”. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018) www.intersip.org

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