Lo hubiera hecho un peso
Por Guillermo Robles Ramírez
Lo que no cuesta, no duele, es al menos un proverbio no solo antiguo, sino que revela toda una completa realidad. Si analizamos etapas de nuestras vidas encontraremos y nos daremos cuenta de que no hay nada tan cierto que efectivamente cuando no nos cuestan las cosas, no las cuidamos, al menos eso sucede con la mayoría de nosotros lo aceptemos o no.
Es verdad que en algún momento podría llegarnos la cultura de cuidar lo ajeno cambiando para bien y ser responsables de proteger y cuidar las cosas que los gobiernos ponen sin costo alguno al servicio de los ciudadanos.
La cultura no llega por si sola, puede ser a través de sanciones o bien cobrándose por las cosas que, si antes y ahora las podemos disfrutar gratuitamente, en un futuro se tenga que pagar, aunque sean cantidades modestas o simbólicas, pero que a final de cuentas quien y quienes disfruten de esas instalaciones las sientan muy suyas.
Es el Bosque Venustiano Carranza, en Torreón, el principal pulmón y reserva forestal que tiene la Perla de La Laguna, pero es definitivamente el centro y área recreativa más grande que tienen las familias de la región lagunera. Un espacio para quienes viven en esa cabecera municipal coahuilenses quienes aprovechan para paseos, ejercicio y gracias a sus áreas verdes y recreación familiar es el lugar de esparcimiento más importante sobre todo para los torreonenses que cuenta hasta con canchas deportivas y todo de manera gratuita. Aunque hay que aclararlo que el Museo Regional de la Laguna ubicado en el interior del bosque tiene un costo general entre los 75 y 85 pesos mexicanos y con entrada libre los domingos y para ciertos grupos como menores de 13 años de edad, estudiantes, maestros y adultos mayores. También tiene un costo significativo los juegos mecánicos o atracciones específicas como en las zonas de diversiones sin embargo no afecta la entrada al Bosque Venustiano Carranza.
Su contraparte viene en la falta de la cultura de cuidado y protección de muchos visitantes porque existen casos reportados de paseantes y familias que aprovechan las instalaciones recreativas y deportivas, pero no las cuidan haciendo mal uso y ensuciando o dejando basura al único espacio verde señalado como el principal pulmón de Torreón.
El promedio diario de visitantes se estima en días normales entre 500 a mil 500 dependiendo del día y clima. En los fines de semana o vacaciones se calcula visitantes al Bosque Venustiano Carranza entre los 1 mil y 3 mil paseantes diarios.
Actualmente no existe un patronato activo o independiente ya que el Bosque Venustiano Carranza es administrado por el Ayuntamiento de Torreón a través de sus diferentes dependencias como Medio Ambiente, Servicios Públicos, Parques y Jardines o Turismo.
Aunque para quienes no lo sepan en un pasado sí existió el Patronato del Bosque Venustiano Carranza, quienes estaban muy convencidos de hacer cultura para cuidarlo y ante fallidos intentos, al primer Presidente del Patronato del Bosque Venustiano Carranza, quien fuera José Manuel Jiménez Meléndez en el año 2009 propuso por aquello del mes de septiembre de ese mismo año una propuesta de la urgencia y necesidad de que este espacio recreativo y verde contara con ingresos propios, para poder logar tener un buen mantenimiento de sus instalaciones, pero sobre todo para iniciar una cultura de cuidado y protección. Una cuota simbólica que hace 16 años atrás fuera de un peso al público general la entrada, lo que se estimaba en términos generales que se tendría un ingreso que en mucho ayudaría a las varias necesidades que tenía el Patronato en el año 2009, para dar mantenimiento a sus instalaciones.
Y si bien era cierto que los ayuntamientos en turno, pero en específico durante la Administración Panista de José Ángel Pérez Hernández, eran quienes se hacían cargo del salario de un administrador y doce trabajadores que se encargan de la limpieza y riego, preferentemente, de las áreas verdes. Pero no había presupuesto para la reparación de todo aquello que por uso tenía desgaste y especialmente a las averías que consciente o inconscientemente causan los visitantes, siendo esto último lo que más predomina.
Una muy buena intención a manera personal, sin embargo, nunca fue una realidad y pasaron los años hasta que el último patronato formal fue en el año 2018 integrado por Héctor Guerrero Herrera, desintegrándose y desde el año 2021 a la fecha es el Ayuntamiento quien administra y se hace cargo de todo sin patronato vigente. Así como a la fecha la entrada es gratuita a las áreas verdes del Bosque Venustiano Carraza.
Lo cierto es que el emblemático bosque tiene más de un centenario de existencia y representa para los miles de familias de la Perla de la Laguna, el mayor centro recreativo al que puede acceder por diversas circunstancias.
Sí se hubiera hecho realidad la propuesta de aquel año de haber cobrado un peso la entrada general, eso hubiera representado en una familia normal un promedio de cinco o seis pesos, lo que honestamente sería un pago simbólico y repercutirá positivamente en que los usuarios de las instalaciones cuidaran más de ellas.
Cuando existía ese patronato del bosque eran quienes solicitaban a diferentes empresas de La Laguna ayuda obteniendo apoyos no solo económicos, sino en arreglos como soldadura, aportación de implementos para jardinería, riego, etc., pero con la aportación de una cantidad tan modesta de un peso por persona que ingresara al bosque “Carranza”, hubiera sido una bendición, además de un ejemplo para otras ciudades de la Entidad en donde es necesario y conveniente hacer cultura de que lo que cuesta hay que cuidarlo y conservarlo por el bien de todos. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México, Presea Trayectoria Humberto Gaona Silva 2023) www.intersip.org
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