¿Cuesta o no cuesta?

Por Guillermo Robles Ramírez
Durante esta semana se ha comentado de todo entre diferentes grupos sociales, así como también en mesas de análisis periodísticos en radio o televisión, en donde los padres de familia se han quejado amargamente sobre los abusos en las escuelas particulares y aunque en esta ocasión lo mismo ha sucedido en escuelas públicas.

Muy a pesar de que la Secretaría de Educación Pública publicó la lista oficial de útiles escolares para este ciclo escolar 2025-2026, y de acuerdo con las estimaciones oficiales que no representará un gasto fuerte en los hogares mexicanas, así como tampoco los materiales educativos no es una condicionante para negar el acceso a la educación. Lo anterior no ha dejado de ser tema de controversia. El promedio de costo por alumno o alumna, en útiles escolares varía entre los $203.00 pesos mexicanos y los $590.00 pesos de acuerdo con las recomendaciones de la Procuraduría Federal del Consumidor.

Tanto colegios privados, públicos estatales y federales de kínder, primaria y secundaria vuelven al viacrucis de cada inicio escolar, no siendo la excepción el iniciado para este 2025-2026, en donde los abusos y arbitrariedades se cometen en inscripciones, colegiaturas, y útiles escolares, así como uniformes.

Una película que se repite cada ciclo escolar, aunque por recomendaciones no ha faltado por parte de las autoridades, tal parece que instituciones educativas privadas y públicas, son inmune a ellas. Por donde quiera se escucha el lamentar de padres que han gastado en escuelas de gobierno un promedio de 8 mil y hasta 11 mil pesos, porque no solamente se trata de la lista de útiles sino también hay que sumarle uniformes, calzado, loncheras, y mochilas ya que el costo de éste último mencionado se encuentra en promedio de $1,600 siendo de buen material para que dure el ciclo escolar, porque unas ni siquiera llegan enteras sino todas desfondadas o percudidas donde se salen las esquinas de cuadernos o perdiéndose lápices, plumas o entre otros.

También hay que aclarar que en las escuelas públicas en las que se dividen en dos, es decir, alta demanda o las normales, los hay tanto escuelas estatales y federales, existe la letra chiquita en donde no es oficial …!pero!… se “recomienda” el uso de uniformes y calzado para gala, diario, y deporte con un gasto promedio de $3,500 pesos mexicanos sin incluir la lista escolar, sin mochila, sin lonchera, ni calzado. Tampoco se incluyen materiales no incluido en la lista oficial de la SEP, como gel antibacterial, cubrebocas, llevar cierto número de papel sanitario, jabón de manos, toallas intimas para las adolescentes, y la rigurosa cuota de la sociedad de padres de familia.

Ahora bien, en las escuelas privadas el promedio de gasto por alumno de libros nuevos $7,250 pesos. Uniformes de verano niño y niña $5,000 pesos, uniforme de invierno $6,000 pesos, uniforme de deporte $5,000 pesos, la lista de útiles oficiales $2,000 pesos, la cuota mensual $21,500 sin considerar la inscripción. Estamos hablando un gasto de $46,750 pesos mexicanos por alumno o alumna dependiendo del colegio particular ya sea un poco más o un poco menos según el prestigio de la institución educativa privada.

Los padres de familia no se escapan de ninguna institución educativa, ya sea privada o pública, siempre existen gastos no contemplados, como es las particulares no falta el alza en las inscripciones, así mismo como lo es en la cuota mensual, igualmente con la obligación que imponen esas instituciones educativas del sector privado para comprar uniformes asignados a proveedores señalados como oficiales, si no son de ahí no se garantiza la aceptación de los estudiantes, así como la incorporación del logotipo de la institución y en ocasiones hasta personalizado con el nombre de la estudiante o el estudiante. Y lo mismo continúa sucediendo con el calzado e incluso con algunos utensilios y textos que son complementos de aquellos libros oficiales asignados por la Secretaria de Educación.

Si bien es cierto que la educación privada coadyuva a la falta de capacidad del gobierno federal o estatal para tener suficientes escuelas para dar cabida a los millones de escolapios mexicanos, también es cierto que muchos padres de familia hacen su esfuerzo económico por buscar un centro educativo de paga para poder ofrecer a sus hijos una mejor calidad de educación. Pero sin importar el motivo o la decisión de pagar un particular, éste no debe de abusarse de la buena fe y disponibilidad de parte de esos padres de familia, o mejor llamados clientes de colegios particulares, puesto que cuenta con todas las características y elementos de un contrato entre un particular y un prestador de servicio.

Antes cuando existían oficinas y personal suficiente de la Procuraduría Federal del Consumidor, eran quienes representaban como la autoridad que visitaban personalmente a cada una de las escuelas que anunciaban aumentos en colegiaturas y cuotas específicas. En esas visitas dentro de esas verificaciones hacían recorrido en las instalaciones para ver cuáles eran las condiciones físicas del inmueble, capacidad magisterial, etc. Todo aquello que justificara lo que se pretendía cobrar, sin embargo, ahora no existe eso, así que es un robo al despoblado aplicando el dicho popular, “él que quiere azul celeste, que le cueste”.

No debe olvidarse y esto que quede bien claro, que los colegios o escuelas privadas son prestadores de servicios y quedan dentro de las normativas establecidas por Profeco, o al menos cuando existían sus subdelegaciones y, en consecuencia, los padres de familia que son quienes pagan los servicios, son los clientes de esas instituciones. Es un contrato entre particulares situación que limita la exigencia o verificación de costos, en donde no se le está obligando al cliente que pague antes de recibir el servicio. Así que cada uno puede sacar sus propias conclusiones ante la pregunta: ¿La educación cuesta? (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México, Presea Trayectoria Humberto Gaona Silva 2023) www.intersip.org

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