GUERRA DE PAPEL: Alertan renacimiento del fascismo depredador

POR BLAS A. BUENDÍA / blasalejo@yahoo.com

Ni el supuesto socialismo neoliberal o el populismo a ultranza podrían llevar a buen puerto a todos los países del mundo, ya que la historia universal ha demostrado que esos modelos solo generan inestabilidad no solo en el plano sociopolítico, sino un grado de descomposición en los gobiernos “democráticos” que conllevan a sus pueblos a sufrir el autoritarismo reflejado en la desaparición de millones de personas.
Reza un dicho que “el poder se ejerce, no se presta”, y en esa tesitura, también es menester alertar que esos iluminados que buscan eternizarse en el poder, cometen atrocidades de lesa humanidad, imperando la zozobra y el retraso social en todos sus niveles.
En el recién concluido Congreso de la Liberal Internacional, que se efectuó en la Ciudad de México, delegados provenientes de todos los continentes previnieron contra las acciones autoritarias de los gobiernos que restringen libertades individuales y transgreden los derechos humanos, contra lo que no existe otro camino que el voto libre y democrático, y se comprometieron a impulsar el avance del liberalismo como la mejor alternativa para generar el cambio.
Como un repaso de lo que se está destacando, el autoritarismo, en las relaciones sociales, es una modalidad del ejercicio de la autoridad que impone la voluntad de quien ejerce el poder en ausencia de un consenso construido de forma participativa, originando un orden social opresivo y carente de libertad y autonomía.
La sociedad preindustrial está marcada por la imposición de una fuerte autoridad y jerarquía en todos los órdenes (religioso, político, económico, etcétera), con una indiscutida autoridad masculina y paterna dentro de la familia (patriarcado, paternalismo, machismo), frente a los grados cada vez mayores de libertad y autonomía propios de la sociedad industrial y la sociedad postindustrial. En el contexto psicológico individual, pero también social, se define la personalidad autoritaria. En educación, se define la pedagogía autoritaria, heterónoma o tradicional, frente a la pedagogía progresista.
En ciencias políticas, el concepto de “autoritarismo” no tiene una definición unívoca, lo que permite identificar como autoritarias muchas y muy diferentes ideologías, movimientos y regímenes políticos.
Algunas definiciones lexicográficas son simplificadoras: “Sistema fundado primariamente en el principio de autoridad” -es decir, que no admite crítica-; “se acuñó por el fascismo como término apreciativo, para pasar a ser utilizado … (en el contexto de la lucha contra el fascismo y el nazismo) para denotar la “autoridad malvada” … el abuso y el exceso de la autoridad que aplasta la libertad … más que representar lo opuesto de democracia … significa lo contrario de libertad”.
Otras se hacen por acumulación de términos que, si bien pueden entenderse como relacionados, no son estrictamente sinónimos (“la doctrina política que aboga por el principio del gobierno absoluto: absolutismo, autocracia, despotismo, dictadura, totalitarismo”).
Las que pretenden precisar rasgos se centran en cuestiones como “la concentración de poder en manos de un líder o una pequeña élite que no es constitucionalmente responsable ante el cuerpo del pueblo”, el “ejercicio arbitrario del poder sin consideración de otros cuerpos” que puedan limitarles (separación de poderes), y la inexistencia de mecanismos que permitan una efectiva alternancia en el poder, como las elecciones libres multipartidistas.
Es el caso de Cuba, que a pesar de haber sufrido por más de medo siglo el fascismo de la dictadura económica y financiera del gobierno de Estados Unidos de Norteamérica, Fidel Castro Ruz siempre atentó contra las libertades de su pueblo sin que hubiera un ápice democrático para elegir a sus gobiernos. Claro está que la década de los 50’s se circunscribe en la historia, y en esos años de gloria postrevolucionaria cubana, se remarcó un gobierno que sometió, hasta hoy en día, a un pueblo reprimido carente de todas las libertades.
La Internacional Liberal reconoce el trabajo de las instituciones participantes en el LX Congreso en favor de mecanismos de acción y reflexión que deben favorecer la expansión de la democracia, toda vez que si bien es cierto que Luis Castro Obregón, presidente del Comité de Dirección Nacional de Nueva Aliana, haya asegurado que la sociedad y los políticos liberales deben estar atentos al riesgo potencial que representa el hecho de que figuras o políticas manipuladoras se conviertan en los fundamentos y origen de lo autoritario, esta clase de gobiernos ponen en peligro la vida de cualquier individuo.
Los liberales alertan sobre el surgimiento de nuevas formas tendencias diametralmente opuestas a los postulados liberales. “Aparecen bajo banderas, lo mismo conservadoras, que supuestamente progresistas, de derecha o de izquierda”, asegura Castro Obregón.
También previenen el hecho de que se hace mal, si se usa la popularidad para poner en prácticas medidas, políticas y acciones de carácter demagógico, sólo para perpetuarse en el poder, para encubrir carencia de habilidades o para comprar voluntades.
El diagnóstico no cura las enfermedades, requiere de tratamientos con la efectividad necesaria, dice el líder del partido turquesa, y en ese sentido, asevera sobre opciones como la alternativa democrática y liberal frente a las actitudes y acciones autoritarias. Ésta consiste básicamente en el empoderamiento de la sociedad, en el funcionamiento correcto y acertado de las instituciones y en el apego a las reglas democráticas.
Juli Minoves (Andorra), presidente de la Internacional Liberal; Ricardo López-Murphy (Argentina), dirigente de la Red Liberal de América Latina (Relial); y Karl-Heinz Paqué (Alemania), vicepresidente de la Fundación Freidrich Naumann, los dirigentes liberales coinciden que “la intolerancia se reproduce de extrañas maneras, en unos lugares por fanatismos religiosos y en otros por el temor a los extraños”; pero en todo caso, consideran, constituyen los nuevos flagelos de la democracia.
Hoy en hoy en día, el liberalismo adquiere mayor vigencia como la mejor opción para crear mejores sociedades, más justas, más equilibradas, más seguras, más propicias al desarrollo de cada persona.
Lo cierto es que América Latina estuvo de plácemes por la sencilla razón de que por primera vez se convirtió en el anfitrión de un Congreso de la Liberal Internacional, lo cual multiplica orgullo y también compromiso.
El liberalismo enfrenta también nuevos retos, aclararon en el citado Congreso, es decir, en la Memoria de la IL, se reconfigura solidificar las acciones de enriquecer los caminos de la democracia ya que se ha convertido en un desafío para la estabilidad social y económica por aquello que millones de sufragan de manera irresponsable.
El gran peligro que se cierne es que esos votantes no tienen un perfil definido que hayan obtenido a través de la cátedra en todos sus niveles educativos, sino que votan por “muñecos de la mentira”, los iluminados del momento, para hacer creer que en todo país debe haber cambios.
De tal suerte que la democracia, como bien también se aplica en cuestiones ecológicas ante la gravedad que viene sufriendo los cambios climáticos, la Liberal Internacional llegó al acuerdo que la LXI IL celebrará el próximo año esta cumbre en París, Francia, donde se abundará en reconocer los grandes peligros que está viviendo la humanidad sobre los bruscos cambios que viene ejerciendo al calentamiento global y de cómo se puede cooperar para su mitigación.
Es así que el liberalismo adquiere mayor vigencia como la mejor opción para crear mejores sociedades, más justas, más equilibradas, más seguras, más propicias al desarrollo de cada persona.
Juli Minoves, a nombre de los liberales del mundo representados en este Congreso, manifestó el deseo de que este encuentro represente un antes y un después en el pensamiento liberal y en el objetivo de encontrar soluciones a los desafíos del siglo XXI.
Representa una gran oportunidad para compartir las mejores prácticas, el desarrollo de nuevas políticas y crear redes de trabajo a través de los distintos espacios de discusión, la interacción directa y el diálogo.
Ricardo López Murphy, presidente de la Relial, expresó que no hay desafío más importante para la Liberal Internacional que colaborar con los latinoamericanos para que las elecciones de diciembre en Venezuela sean lo más limpias posibles, ya que “si son limpias ahí se acaba otra barbarie, y si se logra acabar con esa barbarie se logrará recuperar los derechos humanos”.
Además, exhortó a la Liberal Internacional a ser testigo y pidió su ayuda para impedir que la voluntad popular sea burlada en Venezuela.
Las ideas de la libertad, de defender y ejercitar plenamente los derechos humanos cívicos e individuales, la idea de la ley, del estado de Derecho, la idea de que la mejor forma organizativa es la economía de mercado con los intercambios pacíficos y voluntarios, la idea de la tolerancia y el pluralismo, están vivos y creciendo en América Latina.
En sí, el decálogo del fascismo depredador es la peor acción de todas las ideologías antidemocráticas, es decir, que nadie aceptaría ver coartada sus libertades y encarcelado de por vida hasta en tanto no caigan los tiranos.
Asimismo, el peor de los peligros es observar cómo se va desenvolviendo la violencia entre hermanos en las calles todo por defender a esos dictadorcillos del momento, y que por su exceso de poder y crímenes contra la humanidad finalmente son derrocados, muchos de ellos por su propio pueblo que les ejercen juicios sumarios.
De tal suerte que tenemos, entre muchos otros casos históricos, algunos de ellos:
· Muamar el Gadafi gobernó Libia por 42 años, gracias a la riqueza de sus reservas de petróleo. No tuvo límites en la aplicación del poder y se convirtió en un sanguinario dictador.
· Adolfo Hitler fue causa directa de la Segunda Guerra Mundial y del desarrollo del Holocausto en el que murieron más de 6 millones de personas.
· Saddam Hussein fue un dictador implacable que gobernó Irak durante más de 24 años. En el 2006 fue condenado a morir en la horca por el Alto Tribunal Penal iraquí, por la ejecución de 148 chiítas.
· Benito Mussolini fue político italiano, jefe de gobierno y dictador fundador del fascismo. Llevó a Italia a su desastrosa intervención en la II Guerra Mundial. Fue fusilado en 1945.
· En el gobierno de Pol Pot, Camboya fue sometido a una política nacional de genocidio, con apoyo de la República Popular China y Corea del Norte. Más de tres millones de camboyanos fueron asesinados.
· Nicolae Ceausescu fue gobernante de Rumanía durante 24 años. En la década de 1970 despilfarró $10 billones de dólares en préstamos a Occidente. El hambre era generalizada.
· Mobutu Sese Seko fue militar y dictador de la República de Zaire, acusado de corrupción y promover conflictos étnicos. Mobutu apoyó el genocidio de Ruanda de 1994.
· Jean Claude Duvalier. En 2011 Amnistía Internacional instó a las autoridades haitianas a enjuiciar al ex presidente Jean Claude Duvalier, por abusos contra los derechos humanos cometidos durante su régimen (1971 – 1986)
· Slobodan Milosevic, ex jefe de Estado de Serbia, compareció ante un tribunal internacional por genocidio y crímenes contra la humanidad, en los conflictos de Bosnia, Croacia y Kosovo.
· Idi Amin gobernó Uganda por 8 años en los que ocurrieron graves violaciones a los derechos humanos, asesinatos y persecución étnica en la que personas de origen indio fueron obligados a dejar el país.
· Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco Bahamondenota (El Ferrol, 4 de diciembre de 1892-Madrid, 20 de noviembre de 1975), llamado “El Caudillo” y “El Generalísimo”. Fue un militar y dictador español, impulsor, junto a otros altos cargos de la cúpula militar, del Golpe de Estado de julio de 1936 contra el gobierno democrático de la Segunda República, cuyo fracaso desembocó en la Guerra Civil Española. Fue investido como Jefe Supremo del bando sublevado el 1 de octubre de 1936, ejerciendo como Jefe de Estado de España desde el término del conflicto hasta su fallecimiento en 1975, y como Jefe de Gobierno entre 1938 y 1973. Fue líder del partido único Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS), en el que se apoyó para establecer un régimen fascista en sus comienzos, que más tarde derivaría en una dictadura, conocida como franquismo, de tipo conservador, católico y anticomunista. Este cambio se debió a la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial. Aglutinó en torno al culto a su persona diferentes tendencias del conservadurismo, el nacionalismo y el catolicismo opuestas a la izquierda política y al desarrollo de formas democráticas de gobierno.

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