Guillermo Robles Ramírez

La grandeza de Coahuila ¡es permanente!: MARS

Por Guillermo Robles Ramírez

Hoy conmemoramos el 107 aniversario de la promulgación del plan de Guadalupe. Siguiendo los lineamientos de sana distancia en lugar del tradicional evento en la Hacienda de Guadalupe, hoy les envío este mensaje. En Coahuila conocemos la importancia de actuar a tiempo frente a los desafíos. En 1913 nos organizamos y nos levantamos para defender la democracia de todo México. Hoy nos organizamos para responder juntos a la contingencia de salud que preocupa y ocupa al mundo entero. Inspirados en el carácter y determinación de Venustiano Carranza, hoy los coahuilenses, los sectores productivos, los municipios, la federación trabajamos coordinadamente en un plan para proteger la salud de las familias. Ahora los protagonistas son los médicos y enfermeras, los padres de familia responsables, las empresas solidarias que apoyaran a sus trabajadores y la lucha es contra un enemigo invisible que nos exige actuar con responsabilidad, disciplina y oportunidad. En momentos como este es bueno recurrir al legado a quienes entregaron su valor, entereza, y arrogo, incluso su vida al servicio de nuestro país.

El 19 de febrero de 1913, solo un día después de que Francisco I Madero y José María Pino Suarez fueran hechos prisioneros. Los diputados del congreso coahuilense supieron estar a la altura de los momentos que el país vivía. La legislatura estatal otorgó al gobernador Venustiano Carranza facultades extraordinarias para desconocer al usurpador Victoriano Huerta y formar un ejercito restaurador del imperio de la Ley…” continuo su mensaje el Gobernador de Coahuila, el Ing. Miguel Ángel Riquelme Solís. “…recordar este pasaje de la historia nacional en donde nuestra tierra dio testimonio de su patriotismo y valor; nos permite afirmar con toda claridad; quienes conocemos el carácter y la fuerza del pueblo de Coahuila estamos seguros. Unidos vamos a superar el reto del presente. La contingencia tarde o temprano pasara. La grandeza de Coahuila ¡es permanente!”.

En base a lo último los coahuilenses nos podemos sentir afortunados por tener esa herencia histórica en nuestra propia entidad en donde nuestros antepasados fueron testigos de sucesos importantes en nuestra historia del país.

Coahuila está llena de tradiciones cuyos orígenes tienen más de 500 años desde que llegaron los tlaxcaltecas conservando muchos usos y costumbres llenos de cultura, tradiciones y artesanías que nos hace una entidad única y especial porque no solo fue testigo sino también partícipe en su lucha durante la independencia y revolución de México.

Los coahuilenses podemos jactarnos y sentirnos hartamente orgullosos por haber dejado huella no solo para la entidad sino también para el resto del país.

            Hace 107 años cumplidos en este 2020 sucedió algo que sacudió al país entero en un lugar desértico, con poca población y con carencia de lujos en un vasto terreno con una edificación de adobe conocido como La Hacienda de Guadalupe, entre Saltillo y Monclova, llegó Venustiano Carranza, siendo gobernador de Coahuila, a esa finca para romper relaciones con el gobierno federal después del asesinato del entonces presidente de México, Francisco I. Madero y su vicepresidente, José María Pino Suárez.

            El entonces gobernador Venustiano Carranza, mostrando su descontento convocó una reunión en la Hacienda de Guadalupe para planear y lo más importante, darle formalidad a lo que nadie como Ejército Constitucionalista, es decir, el Ejército Nacional Mexicano para servirle a la población y conservando el orden en el país.

            Hace 107 años en ese lejano lugar con escasas comodidades fue donde se firmó el importante documento que restauró el orden en el país y de donde salieron las primeras ideas para la Constitución Mexicana que nos rige en la actualidad: El Plan de Guadalupe.

            En dicho documento se plasmaron las primeras cláusulas que cambiaron a un México mejor, a un México con justicia y un México con equidad. El plan de Guadalupe se plasmó: Primero: No reconoceremos al general Victoriano Huerta como Presidente de la República. Segundo: No reconoceremos los Poderes Legislativos y Judiciales Federales. Tercero: No reconoceremos a los Gobernadores de los Estados que obedezcan al poder central, treinta días después de la promulga este plan. Cuarto: A fin de organizar debidamente al Ejército que nos ayudará a obtener nuestros propósitos, nombramos Jefe Militar Supremo de las Fuerzas Constitucionales al C. Venustiano Carranza, actual gobernador del Estado de Coahuila. Quinto: Cuando las tropas Constitucionales tomen la ciudad de México, el C. Venustiano Carranza o el que ocupe el mando Supremo del Ejército Constitucionalista asumirá la Presidencia Provisional. Sexto: El Presidente Provisional de la República, convocaría a elecciones generales tan pronto como se restablezca el orden y entregará el Poder a las personas electas por el Pueblo. Séptimo: Los comandantes en Jefes de las Fuerzas Constitucionalistas en los Estados en los cuáles haya sido reconocido el gobierno de Huerta asumirán el gobierno provisional del Estado y después que hayan pasado a ocupar su empleo los primeros magistrados de la nación, electos popularmente en virtud de la cláusula anterior convocarán a elecciones populares en sus respectivos Estados entregando el poder local a los elegidos por el Pueblo.

            Desde su firma del Plan de Guadalupe, año tras año, los coahuilenses siempre han conmemorado su importancia contando con la presencia de los gobernadores de Coahuila y escasamente del  Jefe Militar Supremo de las Fuerzas Constitucionales, es decir, del Presidente de la República de México, y como dato curioso el primero en firmar el libro de visitantes distinguidos fue José López Portillo, en 1978 dejando su mensaje, regresando posteriormente tres años más, para luego estar en la citada ex hacienda en tres ocasiones Ernesto Zedillo Ponce de León y después de 14 años, siendo la última visita de un Primer Mandatario en el 2013 con el expresidente de México,  Enrique Peña Nieto.

            Desde entonces fue olvidado por parte de los Presidentes en turno¸ mandando siempre a un representante, en la mayoría de las ocasiones funcionarios de segundo y hasta tercer nivel, sin embargo, los gobernadores coahuilenses nunca han olvidado éste hecho histórico, que de alguna manera los Jefes de la Nación desairaban evitando la conmemoración del Plan de Guadalupe.

            Pero para los coahuilenses cada año se recuerda no solamente como un día glorioso sino un día que marcó la historia de México; día de ayer 26 de marzo del 2020, sus 107 años de conmemoración y reafirmar lo dicho por el Gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís: La grandeza de Coahuila ¡es permanente!

(Premio Estatal de Periodismo 2011, 2013; Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018) www.intersip.org

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