El Sendero de los Iluminados: Despertar Estelar

Por Alan Prado

Esa mañana decidí que cesaría de quejarme por mi destino y comenzaría de nuevo. 

Esta fue una decisión tomada con convicción tanto mental como emocional. 

Firme, no de esas que se pronuncian al azar para luego ser olvidadas.

Inmediatamente experimenté una mejora en mi estado; sentí que ascendía como lo hacen los valientes, los que caen y luego se levantan, como se elevan los sueños cuando tienes fe en ti mismo, como transcurre el tiempo cuando decides ser feliz.

A medida que te sumerges en el enigma del Cosmos, comenzarás a cuestionar tus convicciones. 

Al distanciarte de la falta de conocimiento, te aproximarás a la comprensión de que no existe una realidad objetiva, solamente hay interpretaciones, manifestaciones de una conciencia sin límites. 

Lo que denominas ‘realidad’ es un sueño, efectivamente, pero un sueño colectivo, una simulación acordada. Y tú. no eres únicamente el soñador, sino también el artífice y la creación, la deidad y el siervo de tu propia obra. 

Observa más allá de las sombras, más allá de la apariencia, y te darás cuenta de que eres mucho más de lo que hayas logrado concebir.

No te limitas a ser un espectador inactivo de este sueño. 

Tus pensamientos, tus acciones, tus sentimientos… todo ello configura la realidad que experimentas. 

Cuanto más te alejes, más te percatarás de que eres un nodo dentro de una red infinita de conciencia, un trozo de la divinidad, capaz de crear y aniquilar, de edificar y desmantelar.

Alan Prado (AMEP 11:11).

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