El Sendero de los Iluminados: Confrontación de las divinidades
Por Alan Prado
A medida que progresses en tu trayectoria vital, te das cuenta de que ya no eres la misma persona que solías ser.
Aquellas cosas que antes podías aceptar, ahora pueden resultar completamente intolerables.
En momentos en los que antes optabas por guardar silencio, ahora expresas tu verdad y tu lógica.
En situaciones donde solías confrontar y debatir, ahora decides optar por el silencio, no por soberbia o temor a perder, sino por la tranquilidad mental.
Comienzas a apreciar la importancia de tu voz y reconoces que hay circunstancias que realmente no merecen tu tiempo, energía ni atención.
Confío en la fuerza que ya no es servil de mi mente subconsciente. En este momento, he adaptado mis pensamientos, lo que a su vez ha transformado mi existencia.
Antes carecía de la conexión con el consenso Universal, por lo que el Universo dirigía mis acciones; sin embargo, ahora que me enfoco en mi Consciencia, soy yo quien dirige al Universo.
Alterando las normas que me mantienen en la penumbra.
La mente está por delante de lo material. Cada detalle tiene su importancia.
Retazos de mi vida son aprendizajes en un ser humano que desarrolla su propia luminosidad.
Descendí. . . con las alas marchitas al mundo feudal de los seres humanos.
El árbol de la existencia está repleto de fracturas, de fantasías banales; realidades sombrías y engaños lujuriosos. Un acceso. . . donde el inventario de la existencia es transitorio y helado.
Individuos que fueron divinos, pero que posteriormente fueron preservados por la avaricia.
Personas promiscuas en sus acciones, priorizaban el dinero sobre sus propias familias; traicioneros incluso consigo mismos.
Eran tan multifacéticos que ni ellos mismos lograban comprenderse, jamás conocieron la felicidad, nunca mostraron una sonrisa.
No obstante, existen diversas sectas. . . moradas en las que sus fortalezas no fueron corrompidas; donde sus muros, aun siendo de paja, pudieron ser consumidos por las llamas.
Allí se encuentran los guerreros y las amazonas que aportan historia al inventario de la existencia. . .
Son los valientes que se enfrentarán a los feudales malignos.
Una batalla entre dragones, arpías; almas sombrías y un grupo de locos soñadores.
Es una guerra sagrada, una confrontación contra la desigualdad de las divinidades.
Alan Prado (AMEP 11:11).
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