Guillermo Robles

¿“Deveritas…deveritas”?

Por Guillermo Robles Ramírez

            Como todos al inicio de cualquier año está lleno de buenos propósitos siendo el bajar de peso uno de las principales metas de la gente en donde con mucho ímpetu gritan “este gordito se les va”, y aunque al final del año termina todo lo contrario, es decir, más llenitos o repuestitos pues todo queda ahí en donde comenzaron: buenos propósitos.

            Pero las personas no son los únicos que tienen en mente iniciar el año con el pie derecho; sino también las autoridades y uno de ellos es la Secretaría de Seguridad del Estado de Coahuila, quienes están en la fase de prueba en este mes de enero del año en curso sobre un nuevo software que ahora sí en verdad ubique a las personas bromistas que realizan llamadas al 911.

            Solo como antecedente en Coahuila hubo un cambio en el 2016 en sus llamadas de emergencias en donde se cambió la marcación al 911 iniciando en octubre de ese mismo año.

            Muy a pesar de sus ventajas sobre esta nueva marcación en donde se aumentó su tecnología muy similar al de países avanzados como lo es el de Estados Unidos. Los bromistas no han dejado de hacer mal uso de esta importante marcación.

            Una de sus características al número anterior de llamadas de emergencias, es decir, al 066, era que contaría con un sistema especial para rastrear y localizar las llamadas y al menos en teoría hacer la grabación de la misma.

            Una de las muchas ventajas que tendría la implementación de la identificación del número era para bajar radicalmente a las llamadas falsas y bromas que anteriormente con el antiguo 066 sufrió durante años sin poder identificar a los bromistas.

            Sin embargo, ese antiguo problema que sufría la marcación 066 ha sido una herencia que ha pasado a la marcación de emergencia 911 sufriendo el mismo mal, muy a pesar de que ya existía una reglamentación para castigar a los bromistas.

            Tan solo en el año 2019 se había publicado que, ante el mal uso indebido al sistema de llamadas de emergencia de la Entidad, se impondría de seis a doce meses de prisión y una multa de 50 a 200 días de salario mínimo de aquel año.

            En enero del 2020 se echó en marcha otra implementación de la modificación a esta normativa en la que además del castigo administrativo se aumentó la multa de 50 días que era la base a 100 días de salarios mínimos. También los años de prisión aumentó de un máximo de un año que anteriormente estaba a 2 años de prisión al que hiciera llamadas de emergencia falsas en Coahuila, a través del llamado al 911.

            Aun así, con muchísimas advertencias y sobre los castigos de las llamadas falsas, pero sobre todo las consideradas de broma durante los últimos años superan cada vez más de un millón de llamadas falsas y bromistas.

            Se puede resumir que el problema que tenía el antiguo 066, sigue siendo y será el dolor de cabeza de las autoridades estatales que no han querido ejercer la ley aún con las ya implementadas reformas para castigar a los irresponsables que hacen llamadas para “dizque” entretenerse, juguetear, bromear o simple ociosidad.

             La acción debe de ser inmediata, es decir, aplicar los castigos que fueron aprobados en Coahuila con respecto al tema de las llamadas falsas o bromas a la marcación 911, ya que lamentablemente en nuestro país la única manera de hacerse respetar las leyes es como vulgarmente o coloquialmente se dice, “a macanazos”.

            Los resultados de estas advertencias son muy concretas en donde el lugar de disminuir, ha sucedido todo lo contrario, teniendo un incremento de llamadas falsas al 911 en donde obviamente entre ese gran porcentaje vienen incluidos los bromistas en esa lista.

            Se debe de actuar, pero de inmediato a sancionar como lo marca la Ley, a los irresponsables que se encargan de falsear llamadas al 911 puesto que se ha visto que no existe un impacto en la concientización que han hecho tanto autoridades estatales y locales de Coahuila.

            Es de teléfonos celulares de donde sale la mayor parte de las llamadas falsas al 911 y generalmente se trata de chamacos menores de edad que lo hacen además por irresponsabilidad, por “perder el tiempo” o simplemente para alardear con sus amigos.

             Ya todos sabemos que el uso correcto del 911 puede y ha salvado vidas cuando estas son atendidas oportunamente, pero aún existe un grupo muy elevado de la población que solamente entenderán a base de “macanazos”, y esperemos que este 2021 no sean puras amenazas por parte de las autoridades estatales, sino que sea de verdad la aplicación de la Ley. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) www.intersip.org

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