Siempre amenaza, pero nada

Por Guillermo Robles Ramírez

Sin temor a equivocarme, el gobierno federal y directamente la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, tiene no menos de 26 años que dice y amenaza, pero sin cumplir, que rastreará a los evasores de impuestos.

Los contribuyentes, quienes estamos en el padrón de causantes cautivos, simplemente escuchamos las amenazas de Lolita, la de Hacienda, pues siempre amenaza con lo mismo, pero nada pasa más allá de una simple amenaza.

En donde, eso sí, es muy cumplidora, es en aquellos casos en que un contribuyente falla con el pago del impuesto e inmediatamente están encima de ellos o de los evasores que ya están en el padrón oficial, pero aquellos que nunca pagan y que son los verdaderos evasores, siguen gozando de esa impunidad gracias a las pocas ganas de hacerlo por parte de Hacienda.

Sin importar quién esté como jefe o director del Sistema Administrativo Tributario, dicen que lucharán contra el combate la evasión fiscal, aun en el actual gobierno federal de López Obrador, es decir, nunca dicen el cómo, sino siempre buscan nuevas maneras para evitar la evasión fiscal, pero sobre el mismo padrón de contribuyentes. Solo aumentan las medidas digitales para cumplir las obligaciones fiscales, para evitar la simulación de las mismas, las transparencias financieras de los bancos, entre otros más, pero al final solo son medidas regulatorias para quienes ya están dentro del padrón de contribuyentes.

Palabras vacías sin soluciones y buenas intenciones porque el comercio informal sigue creciendo, siendo las plataformas de redes sociales el medio publicitario más exitoso para ello y sin necesidad de tener una dirección fiscal, así como el tipo pago por servicios y productos es todo en efectivo incluyendo la entrega de productos en la puerta de tu casa.

Los diálogos políticos, así como publicaciones en medios sobre las buenas intenciones de acabar con la evasión fiscal, no está mal, pero que lo hagan, no basándonos en los que ya están registrados en su sistema de contribuyentes existentes, porque solo unos cuantos somos los que cargamos el gasto total para mantener la burocracia federal y las obras que demanda el país.

Esto no es nuevo, me refiero a que sobre unos cuantos recae el gasto nacional y, lo segundo, a que miles de comerciantes, industriales, agricultores, etc., desde el nivel pequeño hasta el grande, nunca han pagado impuestos.

La comodidad de cobrarles a los de siempre, es lo que ha imperado, aunque no se sabe por cuanto tiempo más, ya que cada vez los cautivos se cansan y protestan cada día con más energía, pues no consideran justo la situación que se vive México, en donde la mitad de las personas morales y físicas sí pagan impuestos y el resto no. Algo que ha fomentado cada vez más en quienes se encuentran en la economía formal, en salirse para formar parte dentro de la informalidad, porque el socio que no trabaja se lleva la mayor parte de las ganancias, es decir, el SAT.

Si todos los que de una u otra forma generan economía pagarán de acuerdo a sus ingresos, este país sería otro Mundo, pero sobre todo que la carga sería menor para todos.

Empero, para eso se requiere querer hacer las cosas y los causantes cautivos, no vemos ese interés, aunque a cada momento lo estén declarando los funcionarios de Hacienda. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México, Presea Trayectoria Humberto Gaona Silva 2023) www.intersip.org

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