El Ser Absoluto. 1 de 3

Todos tenemos un doble, aunque formemos parte de todo y de nada. Tal como un iceberg, del que vemos una pequeña parte y el resto permanece oculta, así es nuestra conciencia en esencia y manifestada por el Ser. Solo conocemos nuestra parte existente y no siempre consciente, en la mayoría de los casos es manipulada por el ego, por el paradigma social y las creencias a través de una conciencia robótica.

También derivadas de los primeros 5 sentidos de acuerdo a la información o conocimiento obtenido, pero somos seres múltiples, multidimensionales, coexistimos en planos existenciales o paralelos aunque solo percibamos la dimensión física. Una parte nuestra, la conocida, se mueve en un solo plano, la contraparte, mayormente desconocida e inconsciente, se mueve en múltiples planos existenciales o dimensiones.

Nuestro yo invisible o llamado doble cuántico o ser superior no es el cuerpo astral o etérico (aunque los incluye). Es verdaderamente nuestro “yo”, en otras dimensiones, mejor conocido como el Ser Absoluto.

Lo llaman doble por comodidad, pero de hecho es nuestro ser esencial, expresión de la conciencia infinita energética y por la cual luminosa. Es nuestro cuerpo espiritual, el ser superior, el yo invisible, el yo cuántico, tu alma gemela y para mi, El Ser Absoluto.

Todo ocurre en el eterno ahora: El tiempo no viaja ni transcurre, pero nuestra conciencia física se mueve lentamente y solo capta algunos fotogramas de la realidad que el cerebro hábilmente une, dando la apariencia de movimiento y continuidad, creando una línea de tiempo.

Todos los planos existenciales se mueven a la par o por igual, es la conciencia o el ser absoluto quien da saltos o realiza conexiones entre existencias, no hay un solo destino sino una multitud de ellos y que estos se van manifestando de acuerdo a las decisiones que tomamos y estas decisiones se forjan a través de la personalidad y el carácter y algunas veces, cuando sucede el milagro no es porque Dios te escucho, sino tu conciencia hizo posible lo que creías imposible.

A lo que le llamas Dios, no es más que tú propia conciencia conectada a ese Gran Dios Incognoscible que es todo en su totalidad y es nada.

La información no se mueve, ya existe, no puede ser creada ni destruida. Solo la conciencia se mueve, aparece y desaparece y por eso se dice que se mueve de a saltos o parpadeos, es simultanea y lo hace de una forma extremadamente rápida y es por eso que solo en la quietud se le puede ver o escuchar, a esa parte solitaria y oscura de ti mismo en la cual te da miedo entrar, es donde te encuentras y por eso temes.

El tiempo es una creación de la conciencia para evitar que todo ocurra en el mismo momento y así poder hacer experiencia, aprender y evolucionar. A eso que le llamas corazonada o presentimiento, no es nada más ni nada menos que tu conciencia hablándote.

En el nivel físico nacemos, crecemos, envejecemos y morimos, pero esa es la realidad de nuestra parte material, que debe ser transformada y renovada, en realidad no mueres, sino vuelves a conectar en un mismo plano de existencia hasta alcanzar la evolución correcta y trascender a otro plano existencial. Nuestro ser esencial, el doble invisible, no puede morir, porque es pura conciencia infinita. Pero para poder manifestarse y hacer experiencia en este plano elige una línea de tiempo y puedes vivir una misma existencia X cantidad de veces, por eso cuando sientes que algo que estas experimentando lo soñaste, no es así, ya lo has vivido y solo estas recordando un futuro que ya ha pasado.

Cada línea de tiempo tiene su propia realidad: Intercambiamos información con nuestro doble mediante aperturas entre los distintos tiempos. Estas “aperturas temporales” imperceptibles, son aceleradores del transcurso del tiempo que nos arrastran hacia otros espacios a velocidad prodigiosa.

Nuestro “doble” es verdaderamente otro “yo”, o mejor dicho es otro aspecto de nuestro verdadero ser. El cuerpo visible explora el espacio en una línea de tiempo o existencia física, astral, etérea, etc. El otro, generalmente imperceptible, se mueve en múltiples dimensiones o planos de existencia y explora otras líneas de tiempo, es quien verdaderamente sabe lo que nos sucederá y es quien te da las señales que no ves o no escuchas.

Continuara…

Por AMEP 1111