Guillermo Robles

Secretos de una belleza eterna

Por Guillermo Robles Ramírez

Un espíritu libre, que siempre observa con sabiduría y eterna juventud; siempre relacionadas con la naturaleza, pero el agua es elemento de su máxima conexión para simbolizar vida y paz.  Consideradas como deidades divinas y representadas como mujeres jóvenes y hermosas eternas que sus miradas fijas han sido testigo de risas de niños, niñas, jóvenes, enamoramientos, amores secretos y diferencias sociales.

            ¿Qué saltillense o visitante no se ha visto frente a la Fuente de las Ninfas?, ¿cuánta gente se ha tomado fotos, mientras las Ninfas posan para nosotros?

            Desde inspiración de poetas, sesiones fotográficas, selfie y muchos no se cuestionan su origen, pero las Ninfas no se molestan al no saber nada de ellas por miles de paseantes.

            La Fuente de las Ninfas, es la misma ubicada justo en el centro de la Plaza de Armas de la capital coahuilense, las mil veces fotografiada y captada en video, la visitada por las palomas, la que no se sabe si es café, gris, verdosa, rojiza o todos esos colores, ese monumento que los espectadores de un concierto trepan para tener mejor visibilidad.

            La fuente de las Ninfas con sus 110 años cumplidos de haber sido instalada en la Plaza de la Independencia, hoy conocida como Plaza de Armas, en un principio estuvo en la Alameda Zaragoza, pero en 1910 fue reubicada donde permanece hasta hoy en día, en virtud de tener una majestuosa vista.

            El monumento requería estar en un lugar más importante porque fue un regalo de las Colonias Extranjeras o Colonia de Extranjeros, que en realidad eran de los ingleses, alemanes, franceses que vivían en la ciudad y poder conmemorar el Centenario de la Independencia.

            La fuente tenía originalmente una forma octagonal, era muy baja y tenía unas cabezas de león de bronce donde salía el agua, en tanto la actual construcción está hecha de fierro con agregados de zinc y las cuatro ninfas están cubiertas de cobre electrolítico con un espesor de varios milímetros.

            Cada año se le conmemoraba su aniversario de representar a Saltillo a los ojos de los turistas, en postales, revistas turísticas, en la foto de nuestros padres durante su noviazgo, el centro histórico.

            Ha sufrido accidentes como en el año 2013 quedando destruida parcialmente por un operador de grúa al momento de desmontar la estructura que sostenía el monumental pino navideño de la Plaza de Armas.

            Atacada duramente en las redes sociales la lamentable destrucción parcial de las Ninfas y pasando un poco más de un año y medio de la decapitada accidental, fue regresada nuevamente a la Plaza de Armas y restaurada la Ninfa dañada con un costo superior a un millón de pesos.

            Se desconoce al autor de la escultura, sabiéndose solamente que la pieza fue realizada cerca de Nueva York en alguna fábrica proveniente de J.W. Fiske & Co.

            Pero la Fuente de las Ninfas no les importa si son conmemoradas o no, fieles a sus observadores están ahí siempre posando para nosotros sin importar las condiciones climatológicas porque han pasado las peores heladas, las mejores nevadas, en los cuales han sido cubiertas no solamente por hielo. Han sido también cubiertas en su totalidad para representar un enorme pino navideño. Pero ahí siguen fieles ante la mirada de miles de espectadores.

            También año con año presencian la fiesta del Santo Cristo, las mañanas y tardes de domingo familiar, han disfrutado de los mejores conciertos en la ciudad y testigos de más de cien veces del Grito de la Independencia del Gobernador de Coahuila, en turno.

            Han sido testigo de múltiples movimientos políticos, de protesta, fiestas culturales, etc., en el curso de cien años en la explanada de la Plaza Principal ha sido escenario, así como de noviazgos de los ahora viejos y los actuales jóvenes, de rompimientos y reconciliaciones de amores que terminan en el altar de una iglesia.

            Las Ninfas saltillenses, han sido testigo de la historia de los últimos cien años de múltiples hechos, por eso debemos verlas no sólo con admiración, sino con respeto, porque si algún inesperado día hablaran, sabrá Dios qué tanto revelarían.    La estructura además de ser un testigo no sólo para los coahuilenses y turistas forma parte de la historia de los saltillenses, los años pasan, la plaza se remodela, el agua de la fuente representa la vida y las pensativas Ninfas siguen ahí, posando para nosotros.

(Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) www.intersip.org

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