Guillermo Robles

Resucitan los “negros”

Por Guillermo Robles Ramírez

Nosotros los mexicanos, aunque duela hay que decirlo, somos tercos, duros y “cabezones” para cumplir con las leyes u obligaciones de ciertas campañas que implementan las autoridades de diversas áreas.

Mientras nos ponen la “macana” encima, o sea, la sanción económica por incumplir las normas de tal o cual campaña, procuramos irnos lo derecho posible, aunque no todos, porque como en la viña del Señor, hay de todo.

La exitosa campaña a nivel estatal que se realizó en el año 2012 para desaparecer de todo vehículo lo “negro” de los cristales, que rimbombantemente se le llama “polarizado”, fue ejemplo para muchas Entidades del alrededor de Coahuila.

Fue una estratégica medida instrumentada por el gobierno del Estado como seguridad para todos; pues hubo un tiempo que fue común que detrás de la “negrura” de los cristales de todo vehículo sujetos de la delincuencia organizada ocultaban sus rostros que, por cierto, los delataba desde kilómetros de distancia que pertenecían al grupo de “mañosos” o malandros, delatándolos su clásico corte de pelo muy a la militar y por su aspecto en general, los ciudadanos normales inmediatamente los identificaba, además de que tras esa oscuridad de los cristales podían esconder sus armas largas o sea metralletas y otros sofisticados aparatos balísticos que servían para enfrentarse a los militares.

Fue, hay que reconocerlo, una medida además de benéfica necesaria y que se mantuvo por casi por tres años, sin embargo, en para los últimos meses del 2014 y primeros de este 2015, empezaron a salir los vehículos con cristales “negros” o “polarizados”, ante la complacencia de las autoridades policiacas de los distintos niveles.

Para finales del 2015 se había terminado aquella implementación de retenes de seguridad en las diversas calles, calzadas, avenidas y bulevares de los 38 municipios de Coahuila; en donde se retiraba de circulación a los “negros”.

Ustedes pueden adivinar fácilmente lo que sucedió años posteriores, hasta llegar a la actualidad.

La “resucitación de los negros”, me refiero a los “polarizados” ha sido siempre un mal ejemplo para que se contagien en otros municipios vecinos y vuelva a resurgir de nueva cuenta una gran cantidad de unidades motrices con los cristales “polarizados”, algo que en la actualidad se ve nuevamente en la mayor parte de los vehículos coahuilenses. Y aunque hay que decirlo, cuando se viaja fuera de la capital coahuilense a otras ciudades de la Entidad, es notorio el número de vehículos que vuelven con su “negrura”.

Tal medida de seguridad pareciera que ha desaparecido en la reglamentación de tránsito y transporte local y estatal, porque al menos aquí en Coahuila se observan cada vez más “negros”, circulando en las diferentes cabeceras municipales en donde se ven conductores sin preocupación alguna y hay veces que unidades de tránsito o las diferentes corporaciones de seguridad de la Entidad no hacen ni el mínimo esfuerzo por detenerlos para investigarlos sin son “chicos buenos” o “malos”.

Sano y positivo sería que las autoridades municipales vuelvan a implementar estos operativos o bien ordenar a sus agentes de tránsito o vialidad a que procedan conforme a la ley para sancionar a los conductores con vehículos “polarizados”, pues es por seguridad y bien de todos. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) www.intersip.org

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