El Sendero de los Iluminados: El Vacío Aniquila

Por Alan Prado

En ocasiones, es complicado avanzar cuando no hay nadie que muestre comprensión hacia ti.

Cuando eres objeto de miradas curiosas, recibiendo críticas o sugerencias que indican que estás malgastando tu tiempo. Este es el dilema: deseamos la empatía de personas que no están destinadas a transitar el mismo camino que nosotros. 

El dolor se manifiesta al intentar comunicar tus pensamientos repetidamente, cuando esperas apoyo y te enfrentas a la falta de claridad. 

No obstante, llega un momento en el que te das cuenta: no es indispensable que todos te comprendan, ya que no todos están destinados a compartir tu trayectoria. 

Y así, sientes la satisfacción… de permanecer firme, con confianza, observando cómo el sendero que parecía “extraño” para otros empieza a tener sentido únicamente para ti.

No requiero de la luz para encontrarme completo. 

He surgido del fuego sereno y del eco que palpita en la semioscuridad. 

Mis marcas son reliquias ancestrales, creadas por manos que tanto amaron como destruyeron. 

Mis demonios no me atormentan: me acompañan, se inclinan ante mí. Reconocen en mi ser la serenidad que los doma, la mirada que los perdona sin compasión. Soy su núcleo y su pausa.

Transito entre ellos con la cabeza erguida, portando la noche como una diadema. 

El vacío no me devora: me moldea. Me instruye a levantarme, a renacer sin testigos.

Porque en el silencio más profundo he hallado que el poder no se vocifera, se respira. 

Cada pensamiento, una chispa; cada emoción, un altar. Mis sombras no me persiguen: me resguardan. No temo a la oscuridad, pues en ella brota lo más incorruptible de mi esencia.

No existe una deidad en el exterior que esté modulando, afinando o ajustando, mucho menos ordenando la existencia de una manera moralmente aceptable. Todos esos dispositivos mentales son simplemente construcciones humanas sin conexión con una realidad totalmente diferente.

《Me inclino más hacia aquel que reconoce sus faltas que hacia el que finge amabilidad mientras hiere》

《Las personas sinceras cometen equívocos, mientras que los hipócritas ocultan sus defectos bajo la apariencia de buenas virtudes》

Al descubrir tu propio camino. No entables diálogos con terceros.

Quien avanza iluminado no se toma el tiempo para aclarar a las sombras el significado de su luz.

Sin necesidad de justificación, sin defensa, sin intento de persuadir. 

El sendero que surge en tu interior es una proclamación de tu autonomía frente al bullicio del entorno.

Alan Prado (AMEP 11:11).

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